¿Te vas a cabrear este año?

¿Te vas a cabrear este año?

Queridos amig@s. Os escribo a dos días de finalizar el año y quiero compartir con vosotros el cabreo que llevo hoy. Hace tres meses que no voy a la peluquería, es algo que no me gusta, esto se debe a que mi madre me cortó el pelo toda la vida, era más cómodo y rápido hacerlo en casa, pero como ya tengo una edad, ahora suelo ir a la peluquería cada dos o tres meses.  Hoy he decidido ir para sanear el cabello, pues con la llegada del nuevo año quiero refrescar mi imagen y empezar de nuevo. Simbólicamente, cortarse el pelo puede tener muchos propósitos pero el mío, ya que termino el año con buen sabor de boca, va a ser para empezar 2018 con una imagen renovada, con nuevos proyectos y nuevas aventuras.

Mi enfado se debe a que la peluquera que me suele cortar el pelo está de baja, por lo que dejé en manos del universo que la peluquera que me tocase tuviera experiencia con los pelos rizados. El resultado no fue muy acertado. Parecía que tenía miedo de cortar y cuando fue a meterle mano al flequillo me dijo que le preocupaba esa parte de mi pelo, por lo que le tuve que decir como hacerlo, incluso a la hora de secarlo. Yo era consciente de que la chica no sabía hacerlo tan bien como lo hace mi peluquera de siempre, que es una experta en pelos rizados, por lo que traté de ser agradecida y empatizar con ella. Lo que más me dolió fue lo que tuve que pagar por un corte con el que no estaba contenta.

Bueno vayamos a la autoindagación, porque como os enseño en este blog, nada es por casualidad, yo no soy la víctima de todo lo que acontece a mi alrededor sino que soy la responsable, mi estado emocional se proyecta en mi vida, como nos enseña la Bioneuroemoción®, el principio del holograma, el psicoanálisis y la física cuántica.

Esta mañana cuando llamé a la peluquería y me dijeron que Lidia no estaba, decidí soltar el control y dejarlo al universo. Perfecto, pues la vida de nuevo me puso un sabio aprendizaje. La pobre chica que me atendió no tiene ninguna culpa de nada, ¿quien ha empezado en un trabajo siendo un experto? Nadie!!! Si eso lo entiendo. El problema es que llevo un fuerte programa de autoexigencia, como os comenté en otro post, una exigencia hacia mi misma y hacia los demás. Tomar consciencia del programa que llevo me permite vivir más alerta, porque el programa va a seguir allí hasta que lo vaya trascendiendo a base de hostias, para que me entendáis. A lo que me refiero, es que la vida me irá poniendo situaciones para que se despierte en mi el programa de autoexigencia, y para que consciente y atenta a ello, pueda vivir la situación desde el amor y la compasión.

«La gente que quiere una cura, siempre que sea sin dolor, son como los que están a favor del progreso, siempre que sea sin cambio» Anthony de Mello

Todos llevamos programas, en mi caso, la autoexigencia, la desvalorización, el no compromiso… y para trascenderlos hace falta experimentar en la vida, pero con una mente despierta, alerta y consciente de la información que portamos, para que cada vez que experimentemos una situación acorde a nuestros programas, la vivamos sin juicio, desde el no victimismo y desde la comprensión. Venimos a esta vida a trascender toda esa información que el clan no supo o no pudo hacer, por lo tanto, enfádate, llora, grita, patalea…porque expresar la emoción es muy liberador, pero luego recapacita y autoindaga, pues nadie en esta vida tienen ninguna culpa, eres tú y solamente tú el que, portador de una información, atraes a la gente perfecta para que despierte en ti esa información, para que aprendas a verla de otro modo, desde el amor y la compasión, permitiéndote así trascenderla y vivir con mayor bienestar emocional.

Consciencia-enfados

La Bioneuroemoción® nos permite vivir con mayor bienestar. Porque una persona que no conoce la información que lleva en su inconsciente, se pegará toda su vida repitiendo el programa. En el caso que os comento hoy, yo podría pegarme toda la vida quejándome y cabreándome porque las cosas no se hacen como a mi me gustaría que se hicieran, así hasta la muerte, pero tomando consciencia de la información que llevo en mi inconsciente, esto me permite ver cada experiencia de otra manera, dejando de culpabilizar y de ser la víctima de este mundo.

«Escucha tus emociones y tus sentimientos, no juzgues al mensajero. La emociones no son buenas ni malas, son la energía para actuar. Nuestros sentidos no nos permiten ver la verdad» Enric Corbera

Si quisiera autoindagar y sacarle más punta al lápiz, sabiendo que el inconsciente no diferencia entre mi madre, y la peluquera, puedo entender que a quien le estoy exigiendo no es a la peluquera, sino a mi madre, además no sólo le exijo que me corte bien el pelo, sino que me quiera como a mi me gustaría que me quisiera. Que «casualidad» que la peluquera era rubia, como mi madre 🙂 La vida se repite, diferentes actores, diferentes escenarios, pero la misma emoción, la rabia. Pararte a observar y autoindagar es un regalo que te das a ti mismo para alcanzar el bienestar emocional. Puedes enfadarte en la vida y estar de acuerdo o menos de acuerdo, pero que sepas que no te servirá de nada, pues la vida te pondrá otra experiencia con diferentes actores hasta que despiertes y tomes consciencia de que el otro nunca tiene la culpa, sino que es tu mejor maestro para darte cuenta de la información que vienes a trascender en esta vida.

«El objetivo es darte cuenta de que te pasas la vida a merced de personas, cosas o situaciones. Que no eres dueño de ti, ni capaz de mirar situaciones con sosiego, sin enfados, ni ansiedad. Toda esta actitud sólo depende de tu programación» Anthony de Mello

Ya que se acerca el fin de año, se que todos tenemos deseos y propósitos que cumplir, es totalmente lícito y gratis, ¿verdad? Jolin, si nos costara dinero…. jajaja. El caso es que quiero que experimentéis la vida con plena consciencia, que viváis despiertos y atentos a vuestros pensamientos y vuestras emociones, porque creer es crear, y los pensamientos y las emociones generan hondas vibracionales que harán que atraigas situaciones en tu vida. La vida no la hacemos, la vida hay que dejar que surja, soltar el control de todo y preocuparnos sólo de vivir el momento presente, donde se abre el campo de las infinitas oportunidades.

Así que aprende a pedir a la Vida, a la Consciencia, al Universo, a Dios, al Campo, o llámale como quieras, a pedir desde la abundancia, porque somos seres abundantes, el problema es que creemos que necesitamos de cosas para ser felices, que necesitamos tener o hacer para ser alguien en esta vida cuando simplemente hay que ser. Estamos muy acostumbrados a pedir desde la carencia, desde la necesidad, y la vida nos responde a lo que proyectamos. Cuando aprendemos a pedir desde la abundancia, todo en la vida sale como a uno le gustaría. Pedir desde la abundancia significa que exista un propósito dentro de ti, que exista una intención que con el pensamiento sueltas al Campo, y ya está. Dejar de obsesionarse con ese deseo, sentir con amor y agradecimiento que se puede cumplir o no, pero que si no se cumple existen infinitas oportunidades que pueden suceder y que también son perfectas. Cuando empiezas a pedirle así a la vida todo el Universo conspira para que hagas tu función en este mundo.

No quiero que te lo creas, quiero que lo experimentes. ¡Feliz fin de año, y a por el 2018 amigos! 😉

Me despido con una bella frase de Un Curso De Milagros que dice así:

«No hay ningún problema que la fe no pueda resolver. (…) ¿No es posible acaso que todos tus problemas ya se hayan resuelto, pero que tú te hayas excluido a ti mismo de la solución?» Texto: Cap. 17-VII, pág.409

PD.: Al final volví a la peluquería para que me retocasen el corte de pelo y resultó ser un acierto, con lo que concluí que la comunicación es imprescindible ya que el ser humano hace muchas suposiciones para entender a las personas. ¡Salud familia!

Consciencia-enfados

 

Patricia Guijarro

Acompañante y mentora de mujeres que quieren mejorar su autoestima, salud y bienestar emocional.Inconformista y buscadora de la verdad, he descubierto el poder que tienen las emociones y los pensamientos en nuestra vida.

Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. Fernando

    Fantástico artículo, como todos los de este blog.

    Feliz año a todos, que seáis muy felices.

    1. Gracias Fernando! Me alegro de que te gusten mis artículos! Es un placer leer estos comentarios!! Un abrazo y feliz año nuevo! 🙂

  2. Esther

    Hola! Muy acertado tu articulo, por lo que veo eres una persona joven llena de vida.
    Mi caso es distinto yo cuento con un poco mas de trayectoria, sumando que este año
    que paso, perdi a mi unica hija de 36 años de una enfermedad terminal.
    Igual estoy muy agradecida por tus opiniones creo porque aportan y eso es
    muy importante, nuevamente gracias!

    1. Gracias a ti Esther por compartir. Siento la pérdida de tu hija e imagino que no debe haber mayor dolor en la vida que vivir la experiencia de perder a un hij@. Estamos en esta vida de paso y espero que allá donde esté tenga una maravillosa vida. A todos nos llegará el momento, tarde o temprano, por lo que intentemos vivir el momento presente para abandonar el miedo y aumentar nuestra bienestar emocional. Gracias Esther. Un fuerte abrazo

  3. Fernando Carrillo

    Patricia, en mi caso he decidido no ir a mi peluquero hasta el año que viene. Aunque ya tengo poco cabello, he pensado que algo me protegería del frío ya que mañana subo a Cerler para celebrar con unos amigos el Fin de Año y saludar al Nuevo. Por cierto, con mi peluquero me llevo bien. Feliz Año Nuevo 2018 y un abrazo

    1. Jajajaj Mejor esperar al que viene, los disgustos, si hay que llevárselos, mejor después de una buena cena de noche vieja, eh? jaja Feliz fin de año y que disfrutes de la nieve si es que vas a aprovechar a esquiar.Un abrazo

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